miércoles, 16 de abril de 2008

What you want is that the tiger eats me!



Buenas noches
Ya empezamos con el horario canalla para blogear, a ver si sólo vamos a poder llamar crápula a Joaquín Sabina cuando todos llevamos a cuestas no una crucecita ni un Maria de la O, si no las edades de Lulu sin lifting. Claro, es fácil pensar que después de habernos montado con el Vaquilla y el Torete en todos los Seat 124 de Badalona, de bajarnos al moro yendo deprisa, deprisa, más tarde haber viajado en el expreso de media noche, veranear en Miami en la casa de al lado de Scarface, estar llegando al apocalipsis now, entrar en el torbellino de trainsppoting para acabar desembocando en pulp fiction, nos habrá dejado secuelas.


Saboreando el cosmopolitan, con ese suave color rosaceo tan amariconado, me ha dado por pensar en Lola Flores, no por nada en especial, ni porque yo tenga ninguna querencia particular hacia ella, simplemente su cancion de "tú lo que quieres es que me coma el tigre..." me ha refrescado todas las noches de farra, por decirlo de alguna manera, que en mi vida fueron. Si alguna vez lograse recordar todo lo que hice necesitaría tres vidas para plasmarlo. Menos mal que no me acuerdo, no por lo malo, que como dice mi amiga mamarracha "no me hago cargo de mi pasado", si no por el tiempo que tendría que perder en contarlo.


Si pongo un estribillo en mi vida sería ese: tú lo que quieres es que me coma el tigre. Aunque pensándolo bien tendría que decir: yo lo que quiero es que me coma el tigre. Así es, me gusta vivir al filo de la navaja de Albacete, correr a lo easy rider en una Harley teniendo como destino New Orleans. La melena, importantísima en estas lides, al viento (en España multazo por ir sin casco), rubia deslumbrante bajo los rayos de sol. Beber un mint julep en cualquier bareto de la calle Bourbon -más conocido en España como Borbón- escuchando un poquito de jazz.
¡Good Night queridos!

No hay comentarios: