lunes, 28 de abril de 2008

Hic sunt leones


Buongiorno carisisimi!

Estoy pensando en abrir otro blog, si, un blog de viajes, visto que hace tres años que no paro y no tengo trazas de parar. El problema es que soy muy vaga para rastrear en los recuerdos, ponerles fechas y foto me disgusta, siempre matizo con bondad las memorias y rechazo aquel dolor de pies de cuando estuve en Moscu, o las fiebres locas que me atacaron en Belice. Y, para qué negarlo, dudo mucho que le sirva a nadie en su experiencia viajera conocer las truculencias y purulencias de mis idas y venidas, no quiero que sea un reality, diría que prefiero una Moleskine con notas personalizadas y de interés.

Con esta intención me he puesto a mirar mapas. Buscando y buscando he encontrado algunas joyas de la antiguedad (hablo de Internet, que una no tiene baúles suficientes para sus vestiditos, menos aún para legajos), es cuando he visto la frase "Hic sunt leones" y me ha parecido tan exótica y sugestiva que no he podido negarme a utilizarlas en este blog. Con esas palabras, los romanos, no indicaban con exactitud la existencia de grandes felinos, con ellas querian referir que a partir de ahi entrabas en el abismo de lo totalmente desconocido, podían ser leones, caníbales, unicornios, mariposas o escualos. Se me ha puesto el vello de punta recreándome a mi misma vestida de exploradora, con un cazamariposas en una mano, un salacot y una navaja suiza en el bolso bandolera, mis botas de todo terreno y la ropa de color sahara, solo me faltaba algún Tarzan hollywoodense haciéndome de guía para encontrar las minas del rey Salomón, el arca perdida o el legendario cementerio de los elefantes. Ni que decir tiene el trauma que supondría a nativos y visitantes el encuentro.
Me pongo en la piel de cualquier infante (refiriéndome a la infanteria que iba a pie, no al infante de leche que normalmente iba en los brazos de la sua mamma) romano oteando a lo lejos un fuego y, alrededor de esta primitiva barbacoa, unos siniestros personajes vestidos con faldas de cesped danzando frenéticamente, y me dan unas ganas locas de salir corriendo, pasar de largo de mi campamento, mandar a freir cualquier cosa a mis compañeros de centuria, al proconsul, al consul y al mismísimo imperator. Los del asado también quedarían estupefactos por la velocidad de la criatura contrachapada, y, tristes por no poder degustar tan estrafalaria pieza que hubiera hecho a su jefe el más poderoso de las tribus del lugar.

Hoy el "Hic sunt leones" se aplica a gente a la que hay que tener respeto, bien por estar asociados a otros terminos latinos como "Modus vivendi", por lo de aunar lo que agrada o desagrada políticamente hablando, o tal que "Modus operandi", en este caso el respeto sería debido a un estilo de vida criminal, claro está que todos sabemos que estos ultimos son conceptos que no están reñidos entre ellos.

Yo, como soy de natural frivolón, me quedo perdida en los mapas fantaseando en estar tumbada en una hamaca, como puedo pedir destino será en un oasis, me vestiré de odalisca para la ocasión y posaré con el brazo por encima de mi cabeza, para iluminar la foto elijo el color sepia.
Prosigo mi busqueda de datos.
Arrivederci...



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