
Hi ya!
Este tan británico saludo me suena a artes marciales, me imagino un tatami lleno de coreanos partiendo ladrillos al grito de hiyaaaa, pronunciado en castellano jaiyaaa, y me parto de la risa cada vez que me saludan cortesmente mis vecinos. Os lo dedico para que vayáis practicando en casa con los idiomas.
Sí amigos, nieve de abril, miles de copos inundando el aire del Reino Unido. Sí amigos, en primavera, en lo mas florido y hermoso de la estación, nieve. Me recuerdo hablando de abril aguas mil y todas caben en un barril, eso sería antes del cambio climático, ahora, esas mansas aguas de otrora, nos ahogan, congelan y apedrean sin miramiento alguno. Tenemos que estar prevenidos contra las catástrofes que se avecinan, según los catastrofistas, y comprarnos un cortijillo en Las Alpujarras donde los sunamis no nos inundaran; pero claro pensandolo friamente, con abrigo, eso sí, alli nevará y habrá aludes, tate, me voy mas abajo; el valle de Lecrín pinta bien, claro que, entre los embates del sunami y las nevadas de las cumbres, el río se desbordará y me hará mijitillas el cortijo. ¡Ay madre! ¿Dónde me puedo comprar algo? ¿Dónde estaré a salvo? Porque si lo miro desde el punto de vista de la economía, los intereses de la hipoteca, los cien años de deuda, hacienda somos todos y autónomo-sólo-soy-yo-y-no -tengo-paro, pues qué queréis que os cuente limeños, que me compro un paraguas de varilla de bambú y me voy para La Habana que por lo menos el agua será de coco, los aludes de mojitos, los ríos de sabrosura y si le falta algo que le pongan salsa, el cafecito con "asucaaaa" y el roncito chispetren para entrar en "calor".
Empecé con saludo británico y os despido con saludo a la cubana: Aché (con acento en la e) y que Eleggua os abra los caminos.
Este tan británico saludo me suena a artes marciales, me imagino un tatami lleno de coreanos partiendo ladrillos al grito de hiyaaaa, pronunciado en castellano jaiyaaa, y me parto de la risa cada vez que me saludan cortesmente mis vecinos. Os lo dedico para que vayáis practicando en casa con los idiomas.
Sí amigos, nieve de abril, miles de copos inundando el aire del Reino Unido. Sí amigos, en primavera, en lo mas florido y hermoso de la estación, nieve. Me recuerdo hablando de abril aguas mil y todas caben en un barril, eso sería antes del cambio climático, ahora, esas mansas aguas de otrora, nos ahogan, congelan y apedrean sin miramiento alguno. Tenemos que estar prevenidos contra las catástrofes que se avecinan, según los catastrofistas, y comprarnos un cortijillo en Las Alpujarras donde los sunamis no nos inundaran; pero claro pensandolo friamente, con abrigo, eso sí, alli nevará y habrá aludes, tate, me voy mas abajo; el valle de Lecrín pinta bien, claro que, entre los embates del sunami y las nevadas de las cumbres, el río se desbordará y me hará mijitillas el cortijo. ¡Ay madre! ¿Dónde me puedo comprar algo? ¿Dónde estaré a salvo? Porque si lo miro desde el punto de vista de la economía, los intereses de la hipoteca, los cien años de deuda, hacienda somos todos y autónomo-sólo-soy-yo-y-no -tengo-paro, pues qué queréis que os cuente limeños, que me compro un paraguas de varilla de bambú y me voy para La Habana que por lo menos el agua será de coco, los aludes de mojitos, los ríos de sabrosura y si le falta algo que le pongan salsa, el cafecito con "asucaaaa" y el roncito chispetren para entrar en "calor".
Empecé con saludo británico y os despido con saludo a la cubana: Aché (con acento en la e) y que Eleggua os abra los caminos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario