
Good Morning!
Una de las cosas que mas echo de menos en mis destinos o localizaciones norteñas es la blancura de algunas calles de Andalucia, o mejor dicho del Mediterraneo, y su trazado laberintico. Recuerdo como me he perdido en ellas cuando andaba en la busqueda de alguna taberna, pongamos que hablo del bar Hilaturas en el Albaicin, minima expresion de la venta de alcohol: cuatro cajas de cerveza Alhambra metidas en un frigorifigo que hacia las veces de mostrador, un expositor de hilos de aquellos que eran una cajonera que al abrirse mostraban el mas increible arco iris de algodon para bordados, una silla de anea, un recipiente de barro con aceitunas aliñadas y una señora octogenaria situada detras del frigorifico encargada de la venta; para la clientela la calle y los escalones de la misma sus asientos. Quiza de este amor por el blanco y lo estrictamente imprescindible en el decorado nazca otra de mis pasiones: el Minimalismo, harto dificil de ejecutar cuando tienes unos cuantos libros y recuerdos a millones (la opcion del trastero Churrigueresco es la que he tenido que escoger para poder aunar mi pasion por la nada y por el todo).
Hoy en Manchester llueve, todo se tiñe de grises y rojos, el aire empapado del olor a lluvia penetra por mi ventana abierta. Voy a desperezarme y a salir al encuentro de alguna de sus casas blancas, de estilo Tudor, que aunque no sean mayoria tambien las hay.
Hasta luego amores!

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