
Buenas noches queridos y queridas!
Despues de atracar en Portofino puede que hoy atraque a mano armada el baul de los recuerdos, o de los olvidos...
Cuando estuve en mi "pueblo" me dio por desempolvar algunas fotos. Volvi a todas las bodas y bautizos, fui de inspeccion al vintage de pata de elefante, pase de largo por los desamores y me encontre un verano con trenzas. Vi a una niña rodeada de familia, unos años sesenta que interpretaban magistralmente la decadencia y la lentitud de una sociedad aburrida. Yo leia a Francoise Sagan y recorria con ella cada rincon de la Costa Azul, la musica de los veranos decia que cuando calienta el sol aqui en la playa oigo tu cuerpo vibrar, y yo me moria por imaginar aunque fuera de lejos lo que podria significar. El cine de verano con sus peliculas para mayores de 18, Adriano Celentano bailando un rock&roll en tv, los amigos de mis padres y sus fiestas en las terrazas particulares, los tablaos de flamenco, el vino del terreno, los pescaitos fritos y los extranjeros vestidos de blanco en la barra de la taberna. Olor de salitre y de fuegos artificiales en las procesiones marineras. Siempre haciendo las habituales amistades de verano a las que despedia con la promesa de un te escribire que nunca cumplia Y que lejos estaba la vuelta al colegio, el uniforme, el frio. Esa lejania en la percepcion del tiempo que solo tienes desde que naces hasta los catorce o quince años. Fellini, en lo barroco, y el Neorrealismo, en la base, era tal cual se vivia en aquellas fechas; aunque todo eso me quedaba grande aun, solo vestia de indolencia y de sol. Poco tiempo despues las cosas cambiaron y Lou Reed llego a mi vida, pero esas son otras historias.
Hasta pronto...

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