
Buenas noches queridos!
Echaba de menos el mar y hoy me he hartado de Oceano. Cuantas diferencias encuentro entre los lugares que miran al horizonte azul que se difumina en azul, con los que visten alguna calle con un triste hilo de plata. En los primeros las gentes tienen todo por descubrir, es la aventura y el enfrentamiento con el fin del mundo; el caso de los segundos es seguir la corriente, sin nada que se oponga a este continuo fluir.
Debe de haberme dado una insolacion de poesia, o tal vez los cangrejos al estilo Cajun no me han sentado muy bien porque alucino barcos en los que Hernando de Soto arriba a las costas dejando por legado a su hija Sara, o era su nieta? Sara Soto, Sara Sota, la hija de Soto. Que mas da quien llego primero! Ah! Tomar el sol con Borges, si, con el poeta, leyendole y releyendole, ha de tener contraindicaciones; leer a los grandes y pensar, volver a leerles y dormir, releerles y morir. Si, decididamente voy a abandonar la lectura, solo leere los prospectos del aftersun en aleman, asi me volvere nihilista, nihil, no, nihil, si, nadie en la nada del no. Pero veo hojas flotando a mi alrededor que me invitan a leer de nuevo, un nuevo camino para el viejo libro, otra nueva tirada del libro de las mutaciones.
Os dejo por algunas hermosas combinaciones de letras.
Bye queridos!

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